Ya se acabó el momento cuando todo era nuevo, cuando cada pequeña cosa te emocionaba, cuando ibas con los ojos muy abiertos para no perder detalle, cuando te perdías buscando una clase, una calle, un lugar... (miento, esto último no se acabó y me queda un largo episodio de sms y llamadas de SOS).
Ahora es incluso mejor. Te sabes mover, conoces a mucha gente, siempre tienes con quien comer en la Mensa, intentas hablar alemán aunque sea al estilo tarzán y con muchos gestos, tienes mil propósitos para aprender palabras y traducir las cartas del banco que te llegan a casa (a ver cuánto duran), en co
nclusión, estás muy motivada.Y si, como hoy, llegas a la Mensa para comer y te dan un huevo kinder en la entrada, (todo hay que decirlo, por una módica chapa) a mí ya me alegran el día:) Y menos mal que hubo postre de esa calidad, porque me aventuré con una sopa tailandesa del bistrot y no pude acabármela de lo que me ardía la boca... ¡no vuelvo a jugar de ese modo con la comida!
Y es que el comedor, no está nada nada mal. Para empezar hay como 4 restaurantes: uno vegetariano, otro italiano, el bistrot exótico y una parrilla donde tienes chuletones para calmar el ansia. También hay que decir que eso es para tooooooooooda la universidad, lo cual explica la infinita cola que se forma sobre la 13.15.
-----Inciso: comentar aquí la españolada del segundo día en Darmstadt. Llegamos a la Mensa a eso de las 2, una hora estupenda para comer, y nos encontramos con el restaurante cerrando en ese mismo momento.-----
Y volvamos al tema del post. La rutina. Ansiada y temida. Y es que hoy, finalizado por fin el learning agremeent, habiendo decidido mi suerte con 3 asignaturas en alemán, forzando la máquina a tope como siempre, por fin tengo un horario. Ya sé cuando puedo salir a muerrrrte y cuando me esperan ojeras a la mañana siguiente y cabezazos en clase. Ya sé cuándo puedo faltar y cuándo no. Cuándo no me voy a enterar de nada y cuándo buscar un amigo en clase con quien jugar a los barquitos o buscar un sudoku para matar el rato. Cuándo no faltar al 603qm y encontrate a todos los que no ves a diario y sacar una buena foto de grupo para el recuerdo.
Y con la rutina Darmstadtiana comienza la rutina del blog, ¡prometido!
Me despido con mis primeros pinitos con el turco, cortesía de Nurhan, mi nuevo tándem turco-español: görüşürüz!!
PD. La separación entre párrafos espero que sea de su agrado, Sir Muñoz ;)
