Darmstadt

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genau!!

jueves, 22 de octubre de 2009

Party und dinner und Alpen und neu mitbewohner

Poco a poco se llena la agenda. De cosas imprevistas, de planes lejanos, de decisiones de última hora.

Así de la mítica fiesta zum Semester Begin en el 603qm se pasa a una porno party de la que creíamos que era más leyenda que algo real y que sacó el lado más femenino y fiero de algunas y algunos. Y el primer Erasmus Montag de este curso que comienza. Y se están retomando las cenas, cenas en la WG, en otras WG, con los de la WG, con otros, con madres brasileñas que se ofrecen a cocinar para una quincena de erasmus (viejos y nuevos) hambrientos de comida casera, con 4 botellas de vino rico rico y un culillo de limoncello (así da gusto invitar a gente a cenar), planes de futuras cenas...

Cuando en estos días de hacer menos que N A D A se llena un poco la agenda se agradece, y mucho.

Por eso te ofrecen un viaje exprés a Italia con auguros de buen tiempo y claro, aceptas. Y, por supuesto, no te arrepientes. Y se raya el CD de escuchar Infinity cuando la carretera promete. Y la visión de los Alpes con un majestuoso manto de nieve que brilla con el sol te ilumina la mirada, sea marrón y grande o verde y pequeña. Y descubrir que la montaña, aunque lejos del mar, también tiene su encanto. Su paz y sosiego. Y escuchar a Banda Fratelli en directo. Y que te dediquen tu canción favorita. Y farsi mientras la cantas con ellos.



Finalmente la WG se ha completado. Habemus mitbewohner!! Lo suyo ha costado, y lo más curioso es que, a pesar de tener una de las entrevistas más cortas (el desánimo y la desesperación junto con el cansancio nos quitaron las ganas) resultó mucho mucho mejor que lo esperado. Jerzy es alegre, sonríe mucho y tiene un gracioso acento mejicano cuando dice "hola, qué tal? o "arriba, abajo, al centro y pa' dentro", sus únicas frases en español... de momento.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cenas de WG

Lo mejor de este curso que comienza, sin duda alguna.

Y lo más ansiado, también. No sólo por el hecho de que me he venido a Alemania a aprender alemán (algo que parece obvio pero no es fácil sino tienes con quién hablarlo...), sino también porque si compartes un piso, lo compartes.

Compartir:1. tr. Repartir, dividir, distribuir algo en partes.

2. tr. Participar en algo.


Verteilen: I. (mit OBJ)
1. jmd./etwas verteilt etwas (an jmdn./etwas) Dinge gleicher oder ähnlicher Art an mehrere Personen/an etwas geben oder austeilen Sie verteilt den Kuchen an die Kinder., Wir verteilten Prospekte in der Fußgängerzone (an die Passanten).
2. jmd. verteilt etwas auf etwas Dat. aufteilen und ausgewogen an verschiedene Stellen bringen Wir sollten die Ladung gleichmäßig auf dem Anhänger verteilen., Die Flüsse verteilen das Wasser über das ganze Land.
II. (mit SICH) jmd./etwas verteilt sich jmd. oder etwas breitet sich in einer Umgebung aus Die Studenten verteilten sich bei der Examensarbeit über den ganzen Hörsaal., Der Brandgeruch verteilt sich im ganzen Haus.

Comprobando ambos idiomas, parece que nuestro concepto y el suyo sobre compartir no difiere mucho (suspiro de alivio), e incluso en la deutsch sprache se esfuerzan en una descripción detallada y extensa, ¡para que luego digan que es un idioma bruto, con lo que les gusta la palabra compartir dedicándole varias líneas de su diccionario!

Y es que el hecho de llegar a casa, ver alguien en el salón, en la cocina, la oportunidad de decir un "Wie geht's dir?" y comenzar una conversación si te apetece, que inicien una charla contigo, su paciencia y ayuda cuando hablo alemán, el esfuerzo de todos por tener un piso limpio y decente, proponer de cocinar juntos, que te cocinen y te inviten a unirte, tomar un té/café/cerveza juntos, averiguar cómo abrir el coco más duro a golpe de martillo (sin romper la mesa en el intento) con tal de tomar un postre juntos, hablar de cosas personales bajo promesa de callar o decir la verdad junto a una copa de vino, conocernos...


Con 3 chicos a falta del cuarto, y de momento misterioso, mitbewohner que ha confirmado que viene pero que aún no ha pisado la casa, tenemos por el momento una bella zusammen leben, todo lo que había imaginado y más.
  • Aclaración 1:
Bueno, si dije 3 chicos (Lion, Brian, Daniel) +1 (Jerzey) que falta por llegar, más yo que hacen un total de 5 personas en la WG, es un poco incorrecto. Hay que sumar 3 Freundinen/Freunde más: Lisa, Giulia y Nacho a falta de los de Brian y Jerzey desconocidos/as por el momento.

  • Aclaración 2:
Para aquellos que no hayan disfrutado de un erasmus en Alemania o no estén familiarizados con el idioma o, simplemente, no lo hayan deducido del texto, WG = Wohnung = Vivienda.

martes, 13 de octubre de 2009

Ein schönes Wochenende

El pasado fin de semana fue la apuesta más grande por este año que comienza, por los nuevos que llegan.

No fue como la primera vez pero porque ya no éramos los protagonistas, porque nuestro año erasmus ya pasó y ahora continuamos persiguiendo ese sueño que buscamos al llegar aquí. También el lugar era diferente, Wegscheide en lugar de Michelstadt, aunque la caminata desde donde nos dejaba el bus hasta el albergue cruzando el monte fue bastante parecida. Pero aunque hubo que ayudar mucho, cocinar, limpiar, preparar cosas, organizar las actividades, también fue divertido.

Porque algunas pruebas también nos aventuramos a hacerlas nosotros, algunas dos veces como el "Astronauta" para sentir de nuevo el suelo a la altura de los ojos; porque había risas con/de todos; porque la Kleidungskette mostró todo lo que se podía mostrar de algunos, e incluso hizo a los indios olvidar su pudor y aunque probablemente su karma los castigará en breve contribuyeron a que su equipo ganara; por la concentración de la gente para adivinar las canciones, y si había un temazo en español su disposición a bailarlo (está bien claro quién montaba la fiesta ahí); por los peores mapas de Alemania jamás dibujados a pesar de las mejores intenciones; porque el buen humor y las ganas de pasarlo bien pudieron con una lluvia que no cesaba y una niebla que cubría lo que, como se descubrió a la mañana siguiente con el cielo más despejado, era un bonito paisaje de montaña.



Y de noche, barbacoa, proclamación de los ganadores de las pruebas y una fiesta.

La fiesta sí que es una de esas cosas que nunca cambian, como los bailes en corro o en una "mesa-tarima" improvisada o la ya mitiquísima canción de "Entre dos tierras" en la que los chicos españoles, y algún que otro extranjero motivado, (para bien o para mal, todo hay que decirlo) se quitan la camiseta.
Y es que las tradiciones son sagradas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Hace un año...

Hace un año llegaba yo a Darmstadt, en eso pensaba esta mañana, cuando, al igual que un año atrás me perdía para encontrar la oficina de la coordinadora Erasmus, en un día también frío como el primer día, en unas calles inhóspitas que no me decían nada.
Oficina que, por cierto, no encontré. ¡Un minipunto para mi excelente orientación! Está claro, hay cosas que nunca cambian.

Un año.
Un año que lo ha cambiado todo.

Historias de la vida a parte, un breve inciso literario.
Porque hacía mucho que un libro no me tocaba tanto la fibra ni sentía un escalofrío al terminar cada párrafo, ni releía una y otra vez el fin de cada capítulo. Porque, también hay que decirlo, hacía mucho que no leía alguna historia con tintes rojillos. Por las descripciones más humanas y de una ternura insondable.


"- Pero ¡padre! ¿No se lo ha prohibido el médico?
- ¿Qué más da? ¡Hay que vivir!
- ¡Pues por eso!

El viejo calla y sonríe, paladeando su café. Luego empieza a liarse otro cigarillo".


"Esa es la verdad. El día es de los que mandan, sí. Pero la noche es nuestra".


"El pequeño David, el judío florentino, el estudiante de química destinado a la partida por sus conocimientos técnicos. David, de quien todos se reían cuando confesaba su miedo antes de cada operación en la que, sin embargo, luego se arriesgaba como el primero. David que, al fallar aquella noche la prueba de encendido, volvió a bajar solo hasta la vía férrea, arregló los contactos casi cuando el tren llegaba y, descubierto al replegarse, intentó en vano salvarse monte arriba de las ametralladoras, aunque aún tuvo fuerzas para arribar hasta sus compañeros. David que, perdidas las gafas en la última carrera de su vida, revelaba a la roja luz de las explosiones unos hermosos ojos oscuros, expresivos y profundos. Hermosos hasta que se quedaron fijos y empezaron a velarse mientras el cuerpo, dobladas las rodillas, se vencía hacia la tierra en los brazos piadosos de Torlonio, cuya mirada se iba empañando de lágrimas en un rostro desbaratado por la ternura."

La sonrisa etrusca, J.L. Sampedro.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Comienza la vida Erasmus. Segunda parte

Ya estoy aquí de nuevo. Y de nuevo estaré por un buen rato, por un largo año. Por una rutina de cenas, fiestas de amigos de amigos de amigos de conocidos, de conocer siempre gente nueva y siempre olvidar sus nombres, y, sobre todo, por los desayunos más sabrosos y tiernos.

Por una vida erasmus que comienza, igual que la vez pasada, pero de manera completamente diferente.

Por una nueva casa a la que ya he ido varias veces y que, igual, igual, me gusta mucho. Por unos compañeros en los que confío podamos intentar llevar una vida de piso divertida. Por las entrevistas que hacemos hasta encontrar la otra mitbewohner que nos falta deseando que sea lo mejor posible. Por todo el alemán que estoy aprendiendo en la última semana y por las ganas que tengo de hablar más y mejor aunque a veces se me mezcle con el inglés, francés e italiano. Por unos sueños polilingües. Y, lo más importante, por un cuarto que es ENORME y que espera vuestras visitas :)

lunes, 24 de agosto de 2009

Fin del erasmus. Primera Parte.

El pasado sábado volaba de nuevo hacia Madrid. Era la misma ruta que he repetido por lo menos cinco veces a lo largo del año, pero esta vez algo había cambiado. Me fui sabiendo que cuando volviera iba a ser todo diferente (o casi todo, pues cuento con seguir luchando por todos esos planes insieme).

Y se acabaron las "girls dinner", donde chapurreando turco y español compartíamos en inglés nuestras inquietudes, sueños y anhelos antes, después y durante una comida deliciosa. O las cenas multitudinarias multiculturales políglotas donde improvisar platos con las pequeñas aportaciones que había traído cada uno y de dónde descubrimos que freír champiñones y manzanas en una sartén para luego rellenar un pimiento y fundirle queso en el horno está muy pero que muy rico, y sin embargo echarle Ingwer (en español, jenjibre) a una salsa como si fuera orégano no está tan bueno. También es cierto que dejar a Josè en la cucina es arriesgado, pero casi siempre merece la pena.

Se acabó el ir por la ciudad y por la universidad saludando a gente, conocer a mis vecinos, quedar con gente para comer en la mensa, el café de sobremesa, la cerveza en el Ratskeller, las interminables fiestas de despedida o de cualquier cosa, el erasmus Montag... o al menos se acabó durante un tiempo, espero seguir making friends ;)

Y se acabó mi 8A 43. No sé si volveré a ver a mis mitbewohners Legolas, el Padre o la Fantasma. No creo que los eche de menos.

Ahora es 6A 81, curiosamente el primer piso que pisé en Karlshof el primer día que llegué... pues sí que es caprichoso el destino.

lunes, 17 de agosto de 2009

Spa, tiramisù y una mesa colgante

Toda una vida (y ya llevo unos cuantos años pesando sobre mis hombros) con ganas de ir a un Spa y olvidarme del mundo bajo un potente chorro de agua cayendo con fuerza sobre mi espalda.

Un pequeño logro que por fin pude tachar de mi lista mental de sencillos placeres el pasado sábado. Sólo me queda saltar una catarata, ver caer estrellas fugaces, hacer una ruta a la aventura en bici por los Balcanes (plan provisional para el próximo verano sin exámenes si encuentro algún loco/a que me acompañe), desayunar con Spätlase, probar el dulce de leche en su entorno, brindar a noi en el desierto del Gobi y bajo el Monte Denali, e ir al cine en Alemania (a ver algo en alemán).
Nada de particular, lo típico, vaya.


Y es que después de pasarme todo el año buscando el momento de ir al Jugenstilbad, decidimos Nurhan y yo, a falta de una semana de irnos, fijar un día, una hora, un objetivo: charlar de nuestras cosas pero en lugar de junto a una taza de té, bajo el agua.
Gran elección.
Agua dulce, agua salada, agua fría, agua caliente. Sumergir la cabeza y escuchar una música que te transportaba a una paraíso lejano, fijar la vista en los puntitos de luz que imitaban estrellas del techo. Dejarte estremecer el cuerpo sobre los chorros del agua y bajo el calor del sol.

Ha sido de esas primeras veces que te hacen repetir... siempre que se pueda. Queda pendiente ir juntas al Haman, ya está apalabrado, pero eso tendrá que esperar al año que viene cuando vaya a visitar a Nur a Istanbul.

Y continuando con la tradición culinaria que estaba abandonando últimamente, seguimos con el aprendizaje de un nuevo postre, grazie a Marco, del que, todo hay que decirlo, y hay mucha gente que puede corroborarlo, parece que tengo buena mano: el tiramisù. Ya podéis ir pidiendo por esa boquita aquellos desconfiados de mi arte y/o golosos...

Y una cena de las que hacía tiempo no disfrutábamos, todos juntos en la terraza, con una mesa colgando del pasillo bajo las estrellas, gente que decide cocinar una lasagna, gente que se apunta a última hora, más platos que se improvisan para llenar todos los estómagos que haga falta, champagne francés para la ocasión, cervezas y vino para la comida, y todo suspendido en el aire fresco de la noche sobre el incredibile cuarto piso del 8A.