El pasado sábado volaba de nuevo hacia Madrid. Era la misma ruta que he repetido por lo menos cinco veces a lo largo del año, pero esta vez algo había cambiado. Me fui sabiendo que cuando volviera iba a ser todo diferente (o casi todo, pues cuento con seguir luchando por todos esos planes insieme).
Y se acabaron las "girls dinner", donde chapurreando turco y español compartíamos en inglés nuestras inquietudes, sueños y anhelos antes, después y durante una comida deliciosa. O las cenas multitudinarias multiculturales políglotas donde improvisar platos con las pequeñas aportaciones que había traído cada uno y de dónde descubrimos que freír champiñones y manzanas en una sartén para luego rellenar un pimiento y fundirle queso en el horno está muy pero que muy rico, y sin embargo echarle Ingwer (en español, jenjibre) a una salsa como si fuera orégano no está tan bueno. También es cierto que dejar a Josè en la cucina es arriesgado, pero casi siempre merece la pena.
Se acabó el ir por la ciudad y por la universidad saludando a gente, conocer a mis vecinos, quedar con gente para comer en la mensa, el café de sobremesa, la cerveza en el Ratskeller, las interminables fiestas de despedida o de cualquier cosa, el erasmus Montag... o al menos se acabó durante un tiempo, espero seguir making friends ;)
Y se acabó mi 8A 43. No sé si volveré a ver a mis mitbewohners Legolas, el Padre o la Fantasma. No creo que los eche de menos.
Ahora es 6A 81, curiosamente el primer piso que pisé en Karlshof el primer día que llegué... pues sí que es caprichoso el destino.
Darmstadt
genau!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Eso significa que comenzarás este curso como empezaste el anterior y que te irá igual de bien ;)
Publicar un comentario