Creo que nunca se es demasiado joven ni demasiado mayor para renacer. Como que nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde. Somos nosotros y los estímulos que nos impulsan cada día los que decidimos el momento justo de hacer las cosas. Es nuestro corazón el que le guiña un ojo a la cabeza para decirle "allá vamos, no pienses más!".
Y es que, a veces, pensar es malo, pues te impide ver todo lo que tienes delante, te hace olvidar la intrínseca poesía que perfila el momento más intranscendental, haciéndolo único e irrepetible.
Yo quiero de vuelta esa poesía, ese sentimiento de plenitud que me recorre cuando siento el murmullo del mar a mis espaldas, con el fragmento de una canción, un libro, o ambos, que hacen vibrar cada átomo de mi ser, con la fantasiosa realización de un proyecto, una aventura, con la muda contemplación de las últimas gotas que caen, silenciosas, de un portal tras un chaparrón, ese renacer del arco iris tras una tumultuosa cortina de lluvia...
Por qué cuándo lo tenemos todo nos empeñamos en torturarnos con la única cosa que no tenemos? Por qué no ser feliz con la bolsa de las 99 monedas de oro sin pensar en conseguir a toda costa la centésima? Más importante que la búsqueda de un anhelo es saber reconocer cuándo se halla ante nosotros. Y saber esperarlo.
Porque, quién sabe lo que nos depara el destino, cuánto tiempo más hemos sido obsequiados con este preciado don que a veces no sabemos aprovechar y luego lamentamos haberlo perdido... Y, sobre todo, qué poco cuesta saludar al día con una sonrisa!
Gracias a todos los que, desde lejos y desde cerca, me habéis traído de vuelta y, sobre todo, me habéis recordado que fui, soy y seguiré siendo un espíritu libre!
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
Y es que sólo nosotros mismos y nadie más tiene el mágico poder de hacer que la vida sea maravillosa, así pues, a qué estamos esperando? ;)
Darmstadt
genau!!
viernes, 30 de abril de 2010
martes, 6 de abril de 2010
Ostern
Ha sido la semana santa más corta de los años que llevo vividos, con pseudovacaciones de viernes a lunes (ambos incluidos) y paradójicamente, una de las mejor aprovechadas.
Y es que es cierto eso que dicen de que querer es poder. Poder estudiar y querer hacer muchas cosas es compatible. Porque a veces se quiere estudiar pero se necesita hacer algo allén de los mar... apuntes (el subconsciente me traiciona demasiado, quiero horizontes abiertos!).
Como disfrutar de un tenue sol arrojado con fuerza sobre las mejillas por un viento gélido cruzando el bosque en bici, dejar que un libro te alicate el corazón con cada palabra, reencontrarse con las ganas de cocinar para ti y para otros, sentarme por primera vez frente al televisión de mi salón y ver Matrix, un peliculón de la infancia, en alemán y comentar a un Keanu Reeves más impasible que nunca, "echar de menos" a Cifra al día siguiente con Matrix Reloaded, una barbacoa con carne, salmón, piña y cebolla caramelizada, nadar 2 km y sentirme nueva, echar unos tiros a basket hasta acabar con un dedo azul, un brunch de Pascua que probó el límite de mi estómago, celebrar la Pasquetta con la clásica Colomba a falta del Roscón, limpiar la casa al ritmo de la música, leer/escribir desde el sofá con la luz del amanecer entrando con fuerza en mi salón limpito, saciar un antojo de tortilla y pan tumaca, aprender a hacer pizza, que el no entender el alemán bien nos lleve a entrar gratis en una fiesta, estudiar en el Herrngarten a golpe de guitarra y de gaita (sí, de gaita también!) bajo un sol espléndido, retomar el gusto por aprender a bailar salsa.
Y, todo hay que decirlo, el temario de mi examen del viernes, el último y definitivo, está casi acabado.

OUYEAH!
Y es que es cierto eso que dicen de que querer es poder. Poder estudiar y querer hacer muchas cosas es compatible. Porque a veces se quiere estudiar pero se necesita hacer algo allén de los mar... apuntes (el subconsciente me traiciona demasiado, quiero horizontes abiertos!).
Como disfrutar de un tenue sol arrojado con fuerza sobre las mejillas por un viento gélido cruzando el bosque en bici, dejar que un libro te alicate el corazón con cada palabra, reencontrarse con las ganas de cocinar para ti y para otros, sentarme por primera vez frente al televisión de mi salón y ver Matrix, un peliculón de la infancia, en alemán y comentar a un Keanu Reeves más impasible que nunca, "echar de menos" a Cifra al día siguiente con Matrix Reloaded, una barbacoa con carne, salmón, piña y cebolla caramelizada, nadar 2 km y sentirme nueva, echar unos tiros a basket hasta acabar con un dedo azul, un brunch de Pascua que probó el límite de mi estómago, celebrar la Pasquetta con la clásica Colomba a falta del Roscón, limpiar la casa al ritmo de la música, leer/escribir desde el sofá con la luz del amanecer entrando con fuerza en mi salón limpito, saciar un antojo de tortilla y pan tumaca, aprender a hacer pizza, que el no entender el alemán bien nos lleve a entrar gratis en una fiesta, estudiar en el Herrngarten a golpe de guitarra y de gaita (sí, de gaita también!) bajo un sol espléndido, retomar el gusto por aprender a bailar salsa.
Y, todo hay que decirlo, el temario de mi examen del viernes, el último y definitivo, está casi acabado.
OUYEAH!
viernes, 2 de abril de 2010
Dritten Semester
Y uno, dos y tres. Ya estamos en el tercero, ya se acerca el final.
¿Que qué viene después del tres? Eso también me gustaría saber a mí. Pero puede que de vez en cuando no venga mal un poco de incertidumbre. Tengo que reconocer que tenía mi vida demasiado planeada y ahora que se han soltado algunos cabos llega la angustia de tener que decidir tu futuro de nuevo. O no... veamos qué me depara el destino. Cada tanto hay que dejar algunas puertas abiertas a la magia del azar. En tres palabras: Magia. Azar. Destino.
Pero hablábamos del tercer semestre. Creo que podría resumirlo también en pocas palabras.
Nieve.
Estudio.
Despedidas.
Momentos.
Reencuentro.
Las dos primeras no requieren demasiada explicación, resumen un maravilloso Darmstadt completamente nevado y los exámenes aprobados que anuncian el fin de una era.
Las despedidas son la única mancha borrosa dentro de la imperturbable serenidad Erasmus. Gente que se va, gente con la que condividiva cenas, fiestas, cafés, backgammon, momentos...
De entre todos ellos, Aline, alguien con quien desnudaba mi alma frente a una taza de té, alguien que me ayudó a redescubrir mi sonrisa con cada pequeño detalle y me convenció de que lo mejor aún está por llegar. Te lo he dicho ya mil veces pero te lo digo de nuevo... gracias! Cada día co
mpruebo la temperatura en igoogle para ver cuándo me podré poner finalmente el vestido:)
A veces parece increíble como un puñado de meses te hacen vivir tan apasionadamente, tan intensamente, agarrando la esencia de cada minuto con fuerza entre las manos.
Momentos como el carnaval en Köln y en Meinz, de cortinas y flores, un giorno en el cual después de comerme toda la nieve de la montaña, aprendí a esquiar, fiestas temáticas, intentar bailar funk imitando las mejores caderas brasileiras, cumpleaños, cenas de WG, happy hour del Ratskeller, cocinar con sal del Himalaya, trazar con colores planes de un viaje junto a una dunkel, un tour de force por un soleado Paris más encantador que nunca, una serata de Shisha, la pausa del café, aprender a hacer mojitos, feijoadas, sobrevivir al waterpolo, una canción, un grill mit deutsch sprechen, óperas en Darmstadt y Frankfurt, cubrir la no escasa superficie de mi mejilla con un shamrock el 17 de Abril, sobremesas de
dardos, estudio en el Schloss con aperitivo en el Ratskeller, un remember de girls dinner, un té por skype, schnäpsen en la A5, conocer Hamburg y cada bar a marchas forzadas, volver del proyecto y relajarme cada vez con un té diferente en el 6A-82, un día de deporte improvisado, ir en bici con un sol radiante, las flores que comienzan a crecer en el sendero que cruza Karlshof, organ
izar un grill y descubrir cuando esta todo listo que se han llevado tu carbón y barbacoa (y aún no ha aparecido...), tomar un helado en una terraza con sol y con la mantita sobre las rodillas, una rubia que te hace compañía, nadar hasta adormecer la mente inquieta, cenas multiculturales donde todos cocinan un poco, las últimas luces del ocaso que doraban los chorros de agua relajantes del Jugendstillbad.
Reencuentro.
Conmigo misma, con los libros, con el blog, con amigos, con nuevos proyectos, con mi sonrisa.
La felicidad es el anhelo por la repetición.
Y es que no dudaría en repetir todos y cada uno de esos recuerdos felices. Como tampoco inventar nuevas ocasiones donde ser feliz.
Y siguiendo ese reencuentro con la felicidad, repito palabras más de una vez repetidas. He aquí la gran verdad de la literatura, pues dicen que literatura consiste tan sólo en escribir algo que, una vez escrito, será leído más de una vez.
¿Que qué viene después del tres? Eso también me gustaría saber a mí. Pero puede que de vez en cuando no venga mal un poco de incertidumbre. Tengo que reconocer que tenía mi vida demasiado planeada y ahora que se han soltado algunos cabos llega la angustia de tener que decidir tu futuro de nuevo. O no... veamos qué me depara el destino. Cada tanto hay que dejar algunas puertas abiertas a la magia del azar. En tres palabras: Magia. Azar. Destino.
Pero hablábamos del tercer semestre. Creo que podría resumirlo también en pocas palabras.
Nieve.
Estudio.
Despedidas.
Momentos.
Reencuentro.
Las dos primeras no requieren demasiada explicación, resumen un maravilloso Darmstadt completamente nevado y los exámenes aprobados que anuncian el fin de una era.
De entre todos ellos, Aline, alguien con quien desnudaba mi alma frente a una taza de té, alguien que me ayudó a redescubrir mi sonrisa con cada pequeño detalle y me convenció de que lo mejor aún está por llegar. Te lo he dicho ya mil veces pero te lo digo de nuevo... gracias! Cada día co
A veces parece increíble como un puñado de meses te hacen vivir tan apasionadamente, tan intensamente, agarrando la esencia de cada minuto con fuerza entre las manos.
Momentos como el carnaval en Köln y en Meinz, de cortinas y flores, un giorno en el cual después de comerme toda la nieve de la montaña, aprendí a esquiar, fiestas temáticas, intentar bailar funk imitando las mejores caderas brasileiras, cumpleaños, cenas de WG, happy hour del Ratskeller, cocinar con sal del Himalaya, trazar con colores planes de un viaje junto a una dunkel, un tour de force por un soleado Paris más encantador que nunca, una serata de Shisha, la pausa del café, aprender a hacer mojitos, feijoadas, sobrevivir al waterpolo, una canción, un grill mit deutsch sprechen, óperas en Darmstadt y Frankfurt, cubrir la no escasa superficie de mi mejilla con un shamrock el 17 de Abril, sobremesas de
Reencuentro.
Conmigo misma, con los libros, con el blog, con amigos, con nuevos proyectos, con mi sonrisa.
La felicidad es el anhelo por la repetición.
Y es que no dudaría en repetir todos y cada uno de esos recuerdos felices. Como tampoco inventar nuevas ocasiones donde ser feliz.
Y siguiendo ese reencuentro con la felicidad, repito palabras más de una vez repetidas. He aquí la gran verdad de la literatura, pues dicen que literatura consiste tan sólo en escribir algo que, una vez escrito, será leído más de una vez.
“Quizá fuese porque yo había cambiado. Acaso la virtud me abandonó. Tal vez en aquel instante yo hubiera sanado al enfermo o vuelto la vida al moribundo. Convencerse a sí mismo es dudar. La duda y la incertidumbre son consustanciales al hombre. Mas yo no dudaba; me hallaba en una región angélica. Había vuelto la espalda a mi libertad para dejarme apresar por los grilletes del tiempo y del espacio. Y ahora mi esclavitud no era una carga sino un don.”
El ángel sombrío, M. Waltari.
sábado, 27 de marzo de 2010
...Epílogo...
Amanece en el puerto de Hamburg. Las primeras luces de la aurora se alimentan del olor a brea y sal y las voces de los comerciantes.
El alba despunta tranquila, de una melancólica serenidad irradiada por las aguas del Elba. Los mástiles se alzan al cielo, arropados por un tenue rumor de mar que va in crescendo con el bullicio del puerto.
En el fischmarkt los pescadores intentan vender su mercancía a precios ajustados. Todo tipo de pescados, cestas de fruta, tés, cafés de aromas internacionales, bollería, teteras, pañuelos compiten por atraer la atención del viandante.
Dentro de la casa de subastas, un grupo de viejos rockeros refuerzan la vigilia de la gente que llega de St. Pauli y Reeperbahn. Extravagancia cosmopolita. De repente, una canción que saca a la gente a la pista en un descoordinado baile de madrugada. Recuerdos que asaltan la mente adormecida, bocetos de ilusiones compartidas. Notas arrancadas a dentelladas de guitarras doloridas.
Mientras, el río discurre inexorablemente, en un ir y venir de ondas arrastrando pensamientos que buscan encauzarse en la vida. La musa inspiradora emerge de unas aguas adormecidas. Y en todo momento la brisa marina acaricia las mejillas con unos versos etéreos de un Poeta eterno, un Poeta de tierra, aire, mar y cielo.
El alba despunta tranquila, de una melancólica serenidad irradiada por las aguas del Elba. Los mástiles se alzan al cielo, arropados por un tenue rumor de mar que va in crescendo con el bullicio del puerto.
En el fischmarkt los pescadores intentan vender su mercancía a precios ajustados. Todo tipo de pescados, cestas de fruta, tés, cafés de aromas internacionales, bollería, teteras, pañuelos compiten por atraer la atención del viandante.
Dentro de la casa de subastas, un grupo de viejos rockeros refuerzan la vigilia de la gente que llega de St. Pauli y Reeperbahn. Extravagancia cosmopolita. De repente, una canción que saca a la gente a la pista en un descoordinado baile de madrugada. Recuerdos que asaltan la mente adormecida, bocetos de ilusiones compartidas. Notas arrancadas a dentelladas de guitarras doloridas.
Mientras, el río discurre inexorablemente, en un ir y venir de ondas arrastrando pensamientos que buscan encauzarse en la vida. La musa inspiradora emerge de unas aguas adormecidas. Y en todo momento la brisa marina acaricia las mejillas con unos versos etéreos de un Poeta eterno, un Poeta de tierra, aire, mar y cielo.
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
Miguel Hernández (30 oct 1910-28 marzo 1942)
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
Miguel Hernández (30 oct 1910-28 marzo 1942)
lunes, 11 de enero de 2010
Feliz deslizamiento!
Dicen los alemanes para felicitar el año ¨einen guten rutsch ins Neue Jahr¨, que en lengua cristiana viene a decir algo así como ¨buen deslizamiento de año nuevo¨ y que metafóricamente significará algo como ¨ten cuidado cuando vayas a esquiar en la Semana Blanca¨ o, simplemente, ¨trata de no estrellarte en lo que te propongas y comienza el nuevo año como es debido¨.
Yo todavía no he ido a esquiar pero me siento como si hubiera rodado ya tres veces ladera abajo.
He comenzado el año con todas las inseguridades e incógnitas que nunca había tenido, las cuales, por tanto, no sé cómo afrontar. Te paras a pensar en lo feliz creías que serías cuando acabaras la carrera, y ahora que estás cerca no hay nada que te gustaría hacer. En cómo soñabas con que querías vivir fuera de España un tiempo y cambiar de aires sin pensar en el riesgo de ser de muchos sitios pero de ninguno a la vez. En que echas de menos la mundana cotidianidad.
Sin embargo, entre tanta negrura hay que dejar un pasar al menos un destello de esperanza. Las cosas van saliendo, o eso espero, sólo que más lentamente de lo esperado.
Por eso, este finde, con Darmstadt cubierta de nieve más que nunca, me dejé caer por una pequeña ladera de Matildenhöhe en un deslizamiento perfecto. Y por primera vez en lo que va de año sonreí, con una risa de una armonía tan pura como el perfecto manto blanco que me arropaba. Y me mojaba, el frío que siento en los pies es algo que no se puede percibir de la foto, pero está ahí.

A diferencia de la lluvia, de una monótona melancolía, la nieve, pese al frío que trae consigo, endulza el ambiente, hace que la ciudad parezca que ha sido espolvoreada con azúcar por algún coloso anónimo. Y a mí me encantan los dulces. Y me gusta la nieve.
Sin embargo, entre tanta negrura hay que dejar un pasar al menos un destello de esperanza. Las cosas van saliendo, o eso espero, sólo que más lentamente de lo esperado.
Por eso, este finde, con Darmstadt cubierta de nieve más que nunca, me dejé caer por una pequeña ladera de Matildenhöhe en un deslizamiento perfecto. Y por primera vez en lo que va de año sonreí, con una risa de una armonía tan pura como el perfecto manto blanco que me arropaba. Y me mojaba, el frío que siento en los pies es algo que no se puede percibir de la foto, pero está ahí.
A diferencia de la lluvia, de una monótona melancolía, la nieve, pese al frío que trae consigo, endulza el ambiente, hace que la ciudad parezca que ha sido espolvoreada con azúcar por algún coloso anónimo. Y a mí me encantan los dulces. Y me gusta la nieve.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Bo Nadal!!!
No quería dejar que pasara el año sin actualizar el blog, y desde el 22 de octubre han pasado muuuuuchas cosas, algunas muy importantes.
Como por ejemplo, el comienzo del Diplom Arbeit o Master Thesis, es decir, el Proyecto Fin de Carrera de toda la vida. ¿El título? Los que rehuyáis de frikadas, saltad un par de líneas, para aquellos valiente, aquí va: "Deep Space Receiver for Support during Superior Solar Conjunctions". Y si os interesa el topic, para mediados de mayo del año que viene estará acabado. ¿El sitio? La ESA (European Space Agency), la verdad es que no podía ser un lugar mejor para hacerlo, ni en mejor compañía.
Además de la dura rutina de trabajo y su consiguiente madrugón cada mañana, también hubo momentos divertidos. Como Halloween y la aventura en el castillo de Frankestein, a las afueras de Darmstadt.

O las míticas cenas, fiestas de cumpleaños en Karlshof, salidas a la A5, una lectura de proyecto y una graduación en Torino y un paseo lluvioso por Milán; visitas c
ada fin de semana, primero
Ferrán y Alfonso y luego Sara y Antía, visitando la Happy Hour del Ratskeller, cerrando el 603qm, saliendo por Frankfurt y haciendo comilonas a las 17.00 de la tarde con algún compañero de piso que cenaba a esa hora; vales del McDonalds; el mercadillo de Navidad de Darmstadt, el glühwein, unas esculturas de hielo frente a Luisencenter; comidas de trabajo que se amenizan bajo una botella de vino, la fiesta unofficial de ESOC entre semana que hace que el ir al uffico el día siguiente sea más duro de lo normal; un finde unplanned en Berlín recordando viejos tiempos del erasmus, disfrutando de la mejor ciudad de Alemania y una fiesta erasmus en la KulturHaus con el reencuentro de la ETSIT de Hamburg; otra spañis
che party; una cena de Navidad de gang con el mejor amigo invisible que trajo 3 cometas; un piso nuevo y sus consiguientes visitas al Ikea con sus poco simpáticos dependientes alemanes; cena en un restaurante español con italianos; plätchen de navidad ricos ricos ricos y una cena de navidad erasmus improvisada con un amigo invisible también improvisado de un simpático juego brasileño como colofón la víspera de mi vuelo a Madrid.
Ahora que releo este párrafo, parece que han sido un último mes y medio completito.
Y siguiendo el asunto de este post, BO NADAL, o FELIZ NAVIDAD, o JOYEUX NOËL, o FROHE WEIHNACHTEN, o BUON NATALE, o FELIZ NATAL, elegid la lengua que más os guste, me despido con mi foto más navideña y la copppia perfecta:
Como por ejemplo, el comienzo del Diplom Arbeit o Master Thesis, es decir, el Proyecto Fin de Carrera de toda la vida. ¿El título? Los que rehuyáis de frikadas, saltad un par de líneas, para aquellos valiente, aquí va: "Deep Space Receiver for Support during Superior Solar Conjunctions". Y si os interesa el topic, para mediados de mayo del año que viene estará acabado. ¿El sitio? La ESA (European Space Agency), la verdad es que no podía ser un lugar mejor para hacerlo, ni en mejor compañía.
Además de la dura rutina de trabajo y su consiguiente madrugón cada mañana, también hubo momentos divertidos. Como Halloween y la aventura en el castillo de Frankestein, a las afueras de Darmstadt.

O las míticas cenas, fiestas de cumpleaños en Karlshof, salidas a la A5, una lectura de proyecto y una graduación en Torino y un paseo lluvioso por Milán; visitas c
Ferrán y Alfonso y luego Sara y Antía, visitando la Happy Hour del Ratskeller, cerrando el 603qm, saliendo por Frankfurt y haciendo comilonas a las 17.00 de la tarde con algún compañero de piso que cenaba a esa hora; vales del McDonalds; el mercadillo de Navidad de Darmstadt, el glühwein, unas esculturas de hielo frente a Luisencenter; comidas de trabajo que se amenizan bajo una botella de vino, la fiesta unofficial de ESOC entre semana que hace que el ir al uffico el día siguiente sea más duro de lo normal; un finde unplanned en Berlín recordando viejos tiempos del erasmus, disfrutando de la mejor ciudad de Alemania y una fiesta erasmus en la KulturHaus con el reencuentro de la ETSIT de Hamburg; otra spañis
che party; una cena de Navidad de gang con el mejor amigo invisible que trajo 3 cometas; un piso nuevo y sus consiguientes visitas al Ikea con sus poco simpáticos dependientes alemanes; cena en un restaurante español con italianos; plätchen de navidad ricos ricos ricos y una cena de navidad erasmus improvisada con un amigo invisible también improvisado de un simpático juego brasileño como colofón la víspera de mi vuelo a Madrid.Ahora que releo este párrafo, parece que han sido un último mes y medio completito.
Y siguiendo el asunto de este post, BO NADAL, o FELIZ NAVIDAD, o JOYEUX NOËL, o FROHE WEIHNACHTEN, o BUON NATALE, o FELIZ NATAL, elegid la lengua que más os guste, me despido con mi foto más navideña y la copppia perfecta:
jueves, 22 de octubre de 2009
Party und dinner und Alpen und neu mitbewohner
Poco a poco se llena la agenda. De cosas imprevistas, de planes lejanos, de decisiones de última hora.
Así de la mítica fiesta zum Semester Begin en el 603qm se pasa a una porno party de la que creíamos que era más leyenda que algo real y que sacó el lado más femenino y fiero de algunas y algunos. Y el primer Erasmus Montag de este curso que comienza. Y se están retomando las cenas, cenas en la WG, en otras WG, con los de la WG, con otros, con madres brasileñas que se ofrecen a cocinar para una quincena de erasmus (viejos y nuevos) hambrientos de comida casera, con 4 botellas de vino rico rico y un culillo de limoncello (así da gusto invitar a gente a cenar), planes de futuras cenas...
Cuando en estos días de hacer menos que N A D A se llena un poco la agenda se agradece, y mucho.
Por eso te ofrecen un viaje exprés a Italia con auguros de buen tiempo y claro, aceptas. Y, por supuesto, no te arrepientes. Y se raya el CD de escuchar Infinity cuando la carretera promete. Y la visión de los Alpes con un majestuoso manto de nieve que brilla con el sol te ilumina la mirada, sea marrón y grande o verde y pequeña. Y descubrir que la montaña, aunque lejos del mar, también tiene su encanto. Su paz y sosiego. Y escuchar a Banda Fratelli en directo. Y que te dediquen tu canción favorita. Y farsi mientras la cantas con ellos.

Finalmente la WG se ha completado. Habemus mitbewohner!! Lo suyo ha costado, y lo más curioso es que, a pesar de tener una de las entrevistas más cortas (el desánimo y la desesperación junto con el cansancio nos quitaron las ganas) resultó mucho mucho mejor que lo esperado. Jerzy es alegre, sonríe mucho y tiene un gracioso acento mejicano cuando dice "hola, qué tal? o "arriba, abajo, al centro y pa' dentro", sus únicas frases en español... de momento.
Así de la mítica fiesta zum Semester Begin en el 603qm se pasa a una porno party de la que creíamos que era más leyenda que algo real y que sacó el lado más femenino y fiero de algunas y algunos. Y el primer Erasmus Montag de este curso que comienza. Y se están retomando las cenas, cenas en la WG, en otras WG, con los de la WG, con otros, con madres brasileñas que se ofrecen a cocinar para una quincena de erasmus (viejos y nuevos) hambrientos de comida casera, con 4 botellas de vino rico rico y un culillo de limoncello (así da gusto invitar a gente a cenar), planes de futuras cenas...
Cuando en estos días de hacer menos que N A D A se llena un poco la agenda se agradece, y mucho.
Por eso te ofrecen un viaje exprés a Italia con auguros de buen tiempo y claro, aceptas. Y, por supuesto, no te arrepientes. Y se raya el CD de escuchar Infinity cuando la carretera promete. Y la visión de los Alpes con un majestuoso manto de nieve que brilla con el sol te ilumina la mirada, sea marrón y grande o verde y pequeña. Y descubrir que la montaña, aunque lejos del mar, también tiene su encanto. Su paz y sosiego. Y escuchar a Banda Fratelli en directo. Y que te dediquen tu canción favorita. Y farsi mientras la cantas con ellos.
Finalmente la WG se ha completado. Habemus mitbewohner!! Lo suyo ha costado, y lo más curioso es que, a pesar de tener una de las entrevistas más cortas (el desánimo y la desesperación junto con el cansancio nos quitaron las ganas) resultó mucho mucho mejor que lo esperado. Jerzy es alegre, sonríe mucho y tiene un gracioso acento mejicano cuando dice "hola, qué tal? o "arriba, abajo, al centro y pa' dentro", sus únicas frases en español... de momento.
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