Darmstadt

Darmstadt
genau!!

jueves, 8 de julio de 2010

Weltmeister 2010

El mundial cubrió de rojo, amarillo y negro Darmstadt. Los coches, las ventanas de las casas, de los comercios, de los bares...

También Karlshof se llenó de banderas, predominando las de Alemania, Brasil, España, México, Portugal... Y cada partido era una excusa para reunirse con la gente, para compartir sus nervios y sus alegrías, para pintarse la cara de todos los colores, para invadir la Marktplatz con nuestra ilusión.

Sobre todo celebrar cada victoria alemana, en las que, desde el primer partido, prácticamente todo habitante de Darmstadt conocido acudía al "túnel", que como su propio nombre indica era un túnel subterráneo que cruzaba el centro de la ciudad, y lo atravesaban entonando canciones al unísono.

Y tanto rojo, amarillo y negro que inundaban las calles se mantuvo hasta que llegó un día fatídico para Alemania... y glorioso para España. Contra todo pronóstico, la roja pudo con el calculado y meticuloso juego alemán, la improvisación ganó a la planificación. Pero eso no fue excusa para que todos celebraran. Aunque hubo algunos alemanes molestos que abandonaron, huraños, la plaza en cuanto acabó el partido, otros tantos se acercaron para celebrarlo con nosotros y sacar fotos con ambas banderas. Tengo que reconocer que fue un gesto de una deportividad encomiable. Y es que está bien el saber perder, y sobre todo, el saber no perderse una fiesta.

jueves, 17 de junio de 2010

Risoterapia

Dicen que es afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión. Pero si te puedes reír con/de alguién más, la diversión se duplica.

Y es que el día más perdido de todos es aquel en el que no nos hemos reído. Por eso de vez en cuando una dosis de risoterapia, aunque sea muy intensiva, es muy importante. Porque la risa es un verdadero desintoxicante moral capaz de curar o por lo menos atenuar la mayoría de nuestros males. Y además, no hay ningún peligro si se supera la dosis. A pesar de que sea adictiva y pueda incluso provocar agujetas en sendos mofletes.

Cuando nos reímos, se nos ilumina el rostro, se relajan nuestros pesares y nos sentimos con fuerza para romper el mundo... y que nos rompan. Porque esperar a alguien en el a
eropuerto con un cartel de colores que dice "Mr. Petao" provoca una irremediable risotada. Porque la risa hace que andar perdidos por Frankfurt persiguiendo el tranvía número 16 y vías que terminan en la nada con un paquete de patatas fritas y dos cervezas para luego volver al mismo punto de inicio hace que lo que objetivamente sería la peor noche de fiesta se convierta en una de las mejores. Una noche mágica a la vera del río intentando descifrar los misterios de nuestras vidas. Y dejar adormecerte a orillas del Main de madrugada, estar a punto de despertarse en Heidelberg a las 8 de la mañana y después en la última parada del H y estallar a reír sólo de pensarlo. Reírnos de nuestros planes de futuro tirados sobre la hierba del Herrgarten. Reírnos de los rotos que se producen en una barbacoa. Reírnos de las historias del pasado, de una invasión de salón y de accidentes de bicicleta. Reírnos con tanta chapa mutua. Y a pesar de tanta risa puedo jurar que no estamos locos, es que somos unos risueños empedernidos.

¡Viva la risoterapia!


Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire,
pero no me quites tu risa!
Niégame el pan, el aire,

la luz, la primavera,
pero tu risa nunca porque moriría.

Pablo Neruda



martes, 8 de junio de 2010

Wroclaw-Krakow

Por fin una especie de sueño, una ilusión que no se pudo realizar el año pasado cumplida.

16 personas: 12 españoles, 3 portugueses y un brasileño.
Unas ganas increíbles de comernos (y bebernos) Polonia. Ni lluvia ni sol ni falta de horas de sueño pudieron con nosotros.
Siempre al pie del cañón, lo dimos todo.

Como la visita por Wroclaw recién llegados a golpe de lluvia y viento, luchando por sacar fotos sin salir volando con el paraguas despues de pasar la noche en Hahn, tratar de dormir en el tren hacia Krakow con una decena de espanoles montándola en el vagon y el riesgo a salir en fotos con la boca abierta, cenas y comidas en las terrazas de la plaza mayor de Krakow, una visita a Ausswichtz que nos puso a todos los pelos de punta, cañas y turismo por los alrededores del castillo, hacer que polakis, rupias, peniques, slovakis, chelines, stundes sonasen todos a slotis, abrir un vagon reservado en el tren, que venga el revisor a gritarnos en polaco pero mantenernos en nuestro sitio con una sonrisa, abrazar a un hombre chuletón por la calle, cantar canciones mas viejas que el sol a la luz de la luna desafiando a que lloviera de nuevo, pasear por calles de edificios desvencijados y mágicos, infinitas versiones del chiste del pavo, hacer turismo a las 7 am y descubrir que aun hay cosas por ver, no separarnos ni un momento, dormir en el hostal 16 personas con reserva para 13 aprovechándonos de un conserje que llevaba treinta horas sin dormir, atardecer en los alrededores del castillo de Krakow, una cabalgata de dragones en la plaza principal, ver amanecer desde la ventana de una casa-discoteca con un temazo de fondo, hacer el check-out en pijama, entregar la llave de la habitacion y despues ducharse, unas minas de sal impresionantes y sobrecogedoras, risas y sonrisas, y esta gran foto de grupo en el amanecer de Wroclaw después de salir de un bar de camino al aeropuerto para grabar el viaje en nuestros recuerdos.


lunes, 7 de junio de 2010

Un breve inciso: el tren

Es mágico viajar en tren.

Y puede que el tren más destartalado y menos confortable sea más especial si cabe.
Hay una armonía en el transcurrir del paisaje junto a la ventana, en el sosiego que produce en traqueteo de la máquina sobre las vías.
Hay un "algo" que no sé bien definir... n'est-ce pas, Mike?


Y mientras dejaba que el viento golpeara con fuerza mi rostro, los pensamientos se concentraban, ideas, recuerdos, todo pasaba fugazmente por mi cabeza. Aunque sólo por un corto instante de tiempo, después la mente en blanco, y me quedé sola con el paisaje. Con retazos de una canción anclados en el aire...

...antes de hacer la maleta

y pasar la vida entre andenes,

deja entrar a los ratones

para tener quien le espere.

Sueña con su melena

y viene el viento y se la lleva,

y desde entonces su cabeza

sólo quiere alzar el vuelo...

...sueña que sueña la estrella...

viernes, 21 de mayo de 2010

Amistad

Dicen que "Un amigo es alguien que conoce la canción en tu corazón y puede cantarla cuando a ti ya se te ha olvidado la letra."

Nada más cierto.

No hay nada como un reencuentro con los amigos de siempre para recordarte quién fuiste, quién eres y quién puedes llegar a ser.


No hay nada como dejarse llevar por el momento, por las emociones, por una canción, por las ilusiones y los recuerdos.


No hay nada como entregarse a un café o a una copa de vino, hablar atropellándonos con las palabras o disfrutar del silencio de nuestra presencia.


No hay nada como un amanecer a orillas del Main con la "ópera del futuro" como música de fondo...


Porque a pesar de ser consciente de estar en Bornheim más de una vez me sentí entre los muros del Guadalupe... Como si estos 7 años no hubieran pasado, como si ha pesar de haber cambiado tanto, siguiéramos siendo los mismos.


Porque ahora sin ninguna duda siento que, en lo más profundo de nuestro ser, somos los mismos de siempre. Con una pizca de coolness in crecendo que nos hace todavía más adorables.

“La amistad es para mí la prueba de que existe algo más fuerte que la ideología, que la religión, que la nación. En la novela de Dumas, los cuatro amigos se encuentran a veces en bandos opuestos, obligados a luchar entre sí. Pero eso no altera su amistad. No paran de ayudarse, secretamente, con astucia, burlándose de la verdad de sus respectivos bandos. Han puesto su amistad por encima de la verdad, de la causa, de las órdenes superiores, por encima del rey, por encima de la reina, por encima de todo.”

La identidad, M.Kundera


Yo no lo habría dicho mejor, ni de otra manera.



Gracias por todo.

lunes, 3 de mayo de 2010

Tanz in den Mai...Walpurgisnacht

Un contexto inimaginable, mágico, inefable.

Afueras de Heidelberg, alto de una montaña, un viejo anfiteatro en ruinas.

El atardecer eclipsado por la aparición de los primeros fuegos.

La noche tranquila, una brisa cálida y húmeda que acaricia las copas de los árboles.

La luna llena perfilando de plata las nubes en el cielo.

Piedras con historia reviviendo bajo la luz de las hogueras.

Malabares con fuego, timbales y el rumor de conversaciones y del viento entrelazando las ramas de los árboles.

Las luces de la ciudad en la lejanía saludando la quietud del bosque.

Charlas profundas, desnudando almas bajo el calor de las llamas.

No puedo describir el conjunto, sólo las sensaciones que recuerdo de aquel día. Como la subida hasta la montaña, una hora cuesta arriba caminando con llovizna, cansancio de una semana agotadora pero con el ánimo suficiente para cantar y reír con cada paso. O la bajada en la más completa oscuridad, ayudándonos para no caernos, desde lo más profundo del bosque y la vuelta a la civilización.

Sólo me queda añadir que si por casualidad alguno de vosotros coincide algún 30 de abril cerca de Heidelberg no os perdáis esta experiencia.



viernes, 30 de abril de 2010

Rinascenza

Creo que nunca se es demasiado joven ni demasiado mayor para renacer. Como que nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde. Somos nosotros y los estímulos que nos impulsan cada día los que decidimos el momento justo de hacer las cosas. Es nuestro corazón el que le guiña un ojo a la cabeza para decirle "allá vamos, no pienses más!".

Y es que, a veces, pensar es malo, pues te impide ver todo lo que tienes delante, te hace olvidar la intrínseca poesía que perfila el momento más intranscendental, haciéndolo único e irrepetible.

Yo quiero de vuelta esa poesía, ese sentimiento de plenitud que me recorre cuando siento el murmullo del mar a mis espaldas, con el fragmento de una canción, un libro, o ambos, que hacen vibrar cada átomo de mi ser, con la fantasiosa realización de un proyecto, una aventura, con la muda contemplación de las últimas gotas que caen, silenciosas, de un portal tras un chaparrón, ese renacer del arco iris tras una tumultuosa cortina de lluvia...

Por qué cuándo lo tenemos todo nos empeñamos en torturarnos con la única cosa que no tenemos? Por qué no ser feliz con la bolsa de las 99 monedas de oro sin pensar en conseguir a toda costa la centésima? Más importante que la búsqueda de un anhelo es saber reconocer cuándo se halla ante nosotros. Y saber esperarlo.

Porque, quién sabe lo que nos depara el destino, cuánto tiempo más hemos sido obsequiados con este preciado don que a veces no sabemos aprovechar y luego lamentamos haberlo perdido... Y, sobre todo, qué poco cuesta saludar al día con una sonrisa!

Gracias a todos los que, desde lejos y desde cerca, me habéis traído de vuelta y, sobre todo, me habéis recordado que fui, soy y seguiré siendo un espíritu libre!


Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú. Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.


Y es que sólo nosotros mismos y nadie más tiene el mágico poder de hacer que la vida sea maravillosa, así pues, a qué estamos esperando? ;)